Adaptarse a los cambios tecnológicos es uno de los mayores errores del empresario actual

Adaptarse a los cambios tecnológicos es uno de los mayores errores del empresario actual
9 de noviembre de 2017 Oriol López
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La tecnología, junto con la gestión del talento y del tiempo, forma parte de los grandes retos que afrontan la mayoría de empresarios de todo el mundo ahora mismo.

Desafortunadamente, muchas empresas siguen viéndola como algo inevitable a la que nos tenemos que adaptar, lo que resta oportunidades de crecimiento del negocio. Hablaba con un empresario que me decía que para el próximo año tenía como prioridad adaptar el sistema informático porque había establecido una nueva sede en el extranjero y, cuando le pregunté para hacer qué, me respondió que para poder hacer lo mismo que hacía ahora, pero con dos sedes. Esta mentalidad es la que lleva a la empresa a estancarse en su crecimiento. Pero, ¿puede el crecimiento estancarse? Sí. Una cosa es crecer de manera incremental, debido a la propia inercia del negocio y de la empresa (buen producto, recogida de pedidos y pocos riesgos) y la otra es crecer de manera exponencial (añadiendo recursos, proactividad y talento). Con la tecnología pasa lo mismo. Hay dos maneras de afrontar el cambio tecnológico que vivimos: adaptándose a él para sobrevivir o aprovechándolo como palanca de crecimiento. ¿Qué las diferencia? Hay cuatro aspectos que diferencian estos dos tipos de empresas:

  1. Prioridades: cuando miras la tecnología como un reto al que adaptarte tu prioridad no es ganar, sino empatar y conseguir no perder nada debido a su introducción. Es como aquel contable que procura no perder negocio con la automatización de los procesos contables. Cuando, por el contrario, afrontas el reto con la mentalidad de aprovecharlo, tu prioridad pasa a ser ganar, y los objetivos que te marcas para ello ya no son defensivos, sino que son ambiciosos. El atacante se pregunta “¿Cuánto más puedo crecer gracias a la tecnología?”
  2. Sistemas: por otra parte, el sistema que permite afrontar el reto de la tecnología se basa en las debilidades, en el caso de quien busca adaptarse, ya que simplemente mira cómo puede corregir los efectos negativos que tendrá sobre su negocio (pérdida de clientes, gente “sobrante”, …). En resumen, pone el foco en lo que pierde y trata de no gastar en exceso para adaptarse al cambio que viene. Esto hace que busque quedarse igual, ya que esa es su prioridad. La empresa que busca aprovechar la tecnología como palanca para el crecimiento, pone delante de su prioridad el aprovechamiento de sus fortalezas, resituando los recursos existentes en todo aquello que más provecho sacará de la tecnología. Ve la tecnología como una inversión y, por ello, vierte los recursos necesarios para obtener un gran retorno.
  3. Desarrollo: a la hora de ponerse a trabajar en las prioridades, la empresa adaptativa coge una mentalidad puramente reactiva, dedicada a resolver todo lo que va sucediendo, aunque no dependa de ella, y eso va provocando cambios repentinos en la dirección de la misma, que llevan a una frustración y estrés constante provocados por la sensación de estar persiguiendo constantemente un objetivo móvil que tú no has definido. Por el contrario, la empresa aprovechadora, aquella que juega al ataque, toma una actitud proactiva, basada en llevar la iniciativa y asumir el riesgo inherente a la toma de decisiones basada en una estrategia definida por ella misma.
  4. Resultados: el reflejo de esta definición de prioridades, sistemas y desarrollo, desemboca en una lectura de los resultados que, en el caso de la empresa adaptativa, busca la certeza, el control y la seguridad. Esto la lleva a medir aspectos relacionados con los costes, poniendo el ojo en el pasado. En cambio, la empresa ganadora busca el aprendizaje y la mejora continua, por lo que lee métricas basadas en el aprovechamiento de la tecnología (tiempo ahorrado, retorno de la inversión …) y en el futuro que quiere conseguir.

Como puedes ver, hay grandes diferencias a la hora de afrontar los cambios tecnológicos en las empresas, y el resultado que se obtenga variará en función de cuál sea la perspectiva con la que los miras. Por lo tanto, pregútnate: en una escala del 1 al 10 (siendo 1 Adaptativa y 10 aprovechadores) ¿dónde situarías tu empresa?

© Oriol López Villena 2017

Foto: Dominik Scythe